El ejercito turco acaba de poner en marcha el Escudo del Éufrates. Una operación militar terrestre que cuenta con el apoyo de los países de la Coalición Internacional Antiterrorista liderada por EE.UU. Este operativo pretende arremeter contra los dominios del Estado Islámico en la frontera turco-siria y asegurar la zona ante el acecho extremista.

La agencia Ruptly (alemana) ha publicado las primeras imágenes sobre estas maniobras. Aunque el vídeo no ofrece gran claridad sobre los ataques ni objetivos, si nos podemos hacernos una idea de la tensión que se vive en la zona y el nivel de destrucción de la artillería aérea estadounidense asegurando el pase de los tanques turcos sobre suelo sirio.

El foco de este ataque se centra en la ciudad siria de Jarabulus, una ciudad desde donde ondean banderas del ISIS desde hace 3 años, claramente visibles desde territorio turco.

Cabe recordar que hasta este momento el AKP, partido de Tayyip Erdogan, se mostró aséptico con este tipo de ocupación de ciudades limítrofes a las puertas de su país y que incluso fue acusado varias veces de colaborar con los yihadistas.

Según ha manifestado R.T. Erdogan, la ofensiva turca tiene un doble objetivo, frenar el avance del ISIS a las puertas de Turquía y neutralizar el poder de los integrantes del Partido de la unión democrática de kurdos sirios que le localizan al oeste del Éufrates.

Su responsable en Francia, Kaled Isa, se dirigía al gobierno turco diciendo que “Demandamos que Turquía se retire inmediatamente del territorio sirio, deje de apoyar a los grupos terroristas o, en el caso contrario, la forzaremos a salir de nuestro territorio”. 

Estas declaraciones evidencian una vez más dos extremos. Lo que fue hasta ahora, la pasividad del gobierno turco ante el avance yihadista para beneficiar el hundimiento del gobierno de Bashar Al Assad y, por otro lado, la consolidación de un nuevo frente ante los combatientes kurdos que no solo calificaron la intervención de una invasión y alertado sobre la muerte de civiles en la zona, sino que han advertido sobre la inminente confrontación contra el ejército turco.

Esta operación encierra cierta claves ante el complejo conflicto sirio ya que quizá estemos ante la consolidación de un nuevo frente que complique todavía más el presente y futuro en la zona. Se abre, una vez más, la sospecha sobre la verdadera pretensión estadounidense al decidir intervenir en este terreno tan fangoso y su interés sobre la estabilidad o inestabilidad de la zona.