Vivimos en Disneyland

Las redes sociales se hacen eco de la última campaña de Unicef que bajo el hashtag #Elviajedesuvida pretende despertar la conciencia europea respecto a la crisis de los refugiados. Según la agencia de la ONU para la infancia, desde el año 2015 ya son más de 300.000 niños refugiados en Europa, muchos de ellos solos. Además, una media de 2 niños mueren a diario intentando cruzar nuestras fronteras.

La zona comercial de Nuevos Ministerios es el escenario elegido para el rodaje del spot. Se trata de una de las zonas comerciales con más afluencia de España y también un importante área empresarial donde establecen su sede las grandes corporaciones.

foto-elena-sanz

Fuente: Elconfidencial.es

Este es el emplazamiento que Unicef ha elegido para presentar su campaña. Un lugar protegido por una atmósfera de consumismo, capitalismo y mundo de negocios que parecen conjugarse a la perfección para alinear a los ciudadanos bajo una burbuja que los ciega de la realidad social a nivel local y mundial.

1457279954_633175_1457336537_album_normal

Fuente: Elpais.com

Existe otro lugar con ciertos parecidos a Nuevos Ministerios. Se trata de Idomeni, una pequeña localidad de Grecia que linda con Macedonia.

Hasta aquí han acudido miles de personas, muchos de ellos niños. También está rodeado de tiendas, aunque más “modestas” que las del centro de Madrid por supuesto… Este lugar incluso cuenta con vías de tren por donde pasan las locomotoras aunque estas no realicen muchas paradas…

Idomeni y Nuevos Ministerios guardan algunos parecidos aunque también ciertas diferencias ya que tan solo en uno de ellos reina el hambre, la muerte, la desesperación y el olvido.

Para esta campaña, no hizo falta que el plató de Unicef se ubicase en el tercer mundo, igual porque las imágenes más duras sobre el drama de los refugiados se encuentren aquí y no más allá de nuestras fronteras.

La escena representa el egoísmo y la parálisis de una humanidad que alardea de su ignorancia, de su falta hermandad. Una sociedad bloqueada y negada a plantearse que en algunas ocasiones la desgracia de los otros pudiese provenir de las acciones de los primeros.

En Europa vivimos hipnotizados bajo el cálido abrazo capitalista que nos hace levitar en un estado de eterna hipnosis consumista. El hecho de haber nacido en Madrid y no en Damasco es un premio derivado del azar, el mismo que premia a los protagonistas de este spot con ese “fabuloso” viaje que les hace despertar de su sueño y negar la realidad para darse cuenta por fin que esto no es Disneyland.

Category: Sin categoría

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *